En pocas palabras
Chupar el chupón o el dedo es normal en bebés y, si se deja antes de los 3 o 4 años, los dientes suelen acomodarse solos. Si el hábito sigue cuando ya salen los definitivos, puede dejar una mordida abierta o los dientes de arriba hacia afuera, y conviene una valoración.
Escríbenos por WhatsAppEl chupón y chuparse el dedo afectan los dientes según tres cosas: cuántos años tiene el niño, cuántas horas al día lo hace y con cuánta fuerza. En un bebé es un reflejo natural que lo calma y no hay que sentir culpa por usarlo. El problema aparece cuando el hábito se alarga más allá de los tres o cuatro años y sigue cuando empiezan a salir los dientes definitivos.
Los dos pueden producir efectos parecidos. La diferencia práctica es que el chupón se puede retirar, mientras que el dedo siempre está disponible, y por eso ese hábito suele durar más años. Si tu bebé necesita succionar para calmarse, muchos especialistas prefieren el chupón por esa razón, con un plan claro para dejarlo a tiempo.

¿Le cuesta dejar el chupón o el dedo?
Revisamos su mordida y te damos un plan que respete su ritmo.
Dra. Elisa Oliva de Sánchez · Odontopediatra · Centro Odontológico Paitilla
Agenda por WhatsAppRegañar, burlarse o poner sustancias amargas en el dedo suele aumentar la ansiedad, y la ansiedad es justo lo que el niño calma succionando. Funciona mejor un plan gradual:
Si después de intentarlo con paciencia el hábito sigue a los cinco o seis años, la odontopediatra puede valorar si conviene un aparato que ayude a romperlo. Es una decisión de cada caso, nunca el primer paso.
La Dra. Elisa Oliva de Sánchez conversa primero con el niño, no solo con los padres: cuando el pequeño entiende para qué dejar el hábito, colabora mucho más. Revisa la mordida, el paladar y la forma de tragar, y les explica a ustedes si los cambios se pueden corregir solos al dejar el hábito o si conviene una valoración de ortodoncia, que en el Centro Odontológico Paitilla se hace en el mismo centro.
Centro Odontológico Paitilla
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Cómo llegar
Centro Especializado Paitilla · Av. Balboa y Calle 53, Marbella, Ciudad de Panamá
Así viven nuestros pequeños pacientes la consulta
Lo recomendable es ir dejándolo entre los 2 y los 3 años. Si se deja a esa edad, los pequeños cambios en los dientes de adelante suelen corregirse solos.
Puede hacerlo si el hábito es frecuente, intenso y sigue después de los 4 o 5 años. Lo más común es la mordida abierta y los dientes de arriba inclinados hacia afuera.
Muchas veces mejora al dejar el hábito, sobre todo si se deja antes de que salgan los dientes definitivos. Si no mejora, la odontopediatra valora si conviene un tratamiento.
No suele ser la mejor opción porque aumenta la ansiedad y el niño puede verlo como un castigo. Funcionan mejor los planes graduales con apoyo y elogios.
Sí, existen aparatos que ayudan a romper el hábito, pero se indican solo después de valorar al niño y cuando las estrategias en casa no han funcionado. La odontopediatra explica si es el caso de tu hijo.
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